El pasado fin de semana fue de esos que propician reencuentros, cachondeo y hasta actividades culturales. Si a eso le añadimos magnas (y muy necesarias) siestas, que Perdidos recupera su esencia (aunque de este tema hablaremos más pausadamente otro día), y demás actividades lúdico-festivas (sin erótico resultado
)… pues sí, de estudiar, cortito y con sifón. Pero qué carajo xD.
El sábado nos vio asistir a la proyección de 300 (la adaptación fílmica de la novela gráfica de Frank Miller) en High Definition (algo que podremos contar a nuestros nietos), en un extraño combinado de la “Vieja Guardia” partuzana (long story: Tonio Foncubierta, Domingo y Post), Emilio, Angie y el señor de esta Ciudadela. Reencuentros, presentaciones, disfrute de la película, cena y copa. Cachondeo, agresiones varias -gracias Domingo xD-, viejas tradiciones (esas llamadas), planes futuribles y demás. Un placer el reencuentro, señores.
[ ¡¡Esto es... Esparta!! ]
El domingo disfrutamos de la representación teatral del Don Juan Tenorio de José Zorrilla en la iglesia de San Luis de los Franceses (largamente planeado, y finalmente ejecutado, gracias a la tenacidad de don Paolo di Falconi). Y la verdad, fue una experiencia muy agradable, pues tanto la obra (una de mis favoritas), como el marco (me impresionó la iglesia, por lo atípica para nuestro patrón habitual y por estar “estatalizada” y retirada del culto; gracias por ejercer de guía, Lauri) fueron geniales. Después tapita, comentar la jugada y a casita… para empezar la semana muerto de sueño. Pero mereció la pena, pues “ni reconocí sagrado, ni hubo razón ni lugar por mi audacia respetado”. ;-) Os ofrezco disfrutar de la obra original y de su satíra contemporánea, merecen la pena.
Con findes como éstos… da gusto.
Escrito por El Conde Jayán 
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