El Señor de las Moscas

Jueves, 30 Agosto, 2007

El Señor de las Moscas.Hoy terminé de leer esta novela de William Golding, considerada un auténtico clásico de la literatura inglesa. Y la verdad, una vez finalizada su lectura es fácil comprender el porqué.

Trataré de explicar el argumento de la novela y su fondo temático, evitando en la medida de lo posible revelar detalles de la trama. La obra trata un tema tan profundo como el del alma humana a través de la historia de un grupo de chicos ingleses cuyo avión se estrella en una isla desierta, sin dejar adultos supervivientes. Cabría pensar que con dicha temática de fondo el relato podría pecar de sesudo o demasiado filosófico, pero craso error, todo lo contrario: Golding logra narrar lo que a ojos vista parece una sencilla historia de supervivencia y aventura, cuando en realidad a poco que se sepa mirar, nos está hablando de cosas más profundas, generalmente a través de metáforas más o menos veladas (representando valores mediante objetos -la caracola-, por ejemplo).

Y sí, no “destripo” la trama si digo que la novela es una distopía, esto es, una utopía negativa. En esto soy hobbesiano: Homo homini lupus, el hombre es un lobo para el hombre. Esta es, por supuesto, mi particularísima opinión, personal e intransferible. Y no niego que haya personas bondadosas, para nada. Pero sí opino que el ser humano es egoísta por naturaleza, y la maldad nace del egoísmo. ¿Y por qué el mundo no nos plantea una situación de guerra permanente, entonces? (Bueno, habría que consultar con los Estados Juntitos de Norteamérica) Probablemente aquí entra en juego el papel de la civilización, esto es, el ser humano como ser social: vivimos en sociedad y nos damos unas normas comunes de convivencia para regular nuestras interrelaciones, y evitar de esta manera matarnos los unos a los otros y que impere la ley del más fuerte (con mayor o menor acierto, según en qué sociedades).

Los chicos, tras un tiempo en la isla.Claro, en este escenario todos podemos ser más o menos razonables y/o bondadosos. ¿Pero qué ocurre cuando todo esto se dinamita? ¿Cuando la sociedad establecida, las normas, la autoridad, la tecnología de la que tanto dependemos… cuando todo ello se va literalmente al carajo? Pues que sale el lobo que llevamos dentro. Y según la propia educación o nuestra tendencia natural podemos resistir más o menos tiempo, aferrándonos a los jirones del orden previo que recordábamos, o a lo que consideramos razonable. Pero sólo es cuestión de tiempo, amiguitos, no os equivoquéis. La reducción del ser humano a su estado más primitivo, el hambre, la tensión continuada, o ser atacado nos devuelven a nuestro origen animal, instintivo. Y no hay nada más peligroso que un animal que se siente acorralado.

Pues todo esto es lo que refleja Golding mediante su narrativa en esta obra, camuflado tras una aparente historia de aventuras. Eso sí, no todo van a ser alabanzas. El libro es interesante en su conjunto, pero irregular en su desarrollo. Para mi gusto, el primer tercio del libro peca de lentitud, aunque sin duda se va animando con el paso del tiempo. Además el escritor usa de un estilo bastante particular a la hora de expresarse, al que el lector debe de hacer un esfuerzo por acostumbrarse (y conste que esto lo dice un lector asiduo de H.P. Lovecraft).

Tal es la relevancia de la obra que ha dado lugar a sendas adaptaciones cinematográficas (una en 1963 y la otra en 1990), además de influir notablemente en otras manifestaciones culturales (veáse la excelente serie Perdidos).

Un libro bastante interesante que leer, si la temática os llama.


El cansado héroe del látigo y el sombrero

Lunes, 27 Agosto, 2007

¡Es Indy!

¡Es Él! ¡ES ÉL! :-D Sí, bueno, vale, es cierto… está mayor. Pero cualquiera que se precie de conocerlo será incapaz de decirme que al ver la foto no ve antes a Indy que a un envejecido Harrison Ford. Así que se acabaron los rumores, ya es definitivo: ¡Vuelve Indiana Jones!

Mucho se ha venido especulando los últimos años alrededor del proyecto de la cuarta entrega de la saga: que si guión arriba, actor abajo, rumor arriba, proyecto abajo… Y la verdad es que no es para menos, porque supone el muy esperado retorno cinematográfico (casi 20 años después) de uno de los iconos del cine de finales del siglo XX, bien inmerso en nuestra cultura popular (quién más, quién menos, reacciona al escuchar la famosa melodía: “Tantataaaán, tantataaaán…”).

Su látigo y su sombrero.Los fans nos mordemos se muerden las uñas, claro. Que si está muy mayor, que si la van a liar (estando George Lucas de por medio nadie puede evitar trazar paralelismos con el “renacimiento” de la saga Star Wars), que si no era necesario… Yo albergo mis dudas, como todo el mundo, pero desde luego la emoción de volver a ver en la pantalla grande a uno de mis personajes favoritos (el que me hizo empezar a amar el cine) lo supera todo; si todo falla siempre puedo hacer lo que hice con “La Guerra de las Galaxias”: disfrutar de la Nueva Trilogía como un producto menor y quedarme con el canon de la Trilogía Clásica.

Parte de la familia.Y es que de trilogías va el asunto, gentes. Parece ser que varios de los actores han firmado para no una, ni dos, sino tres películas, por lo que podemos estar ante las puertas de una nueva trilogía en la que el Dr. Henry Jones Jr. tome un papel más en la línea del magníficamente interpretado por Sean Connery en La última cruzada, de mentor del nuevo Indiana Jones: Su hijo (interpretado por Shia LaBeouf). En fin, ya veremos en qué acaba todo esto ^_^U. Acompañan en el reparto Cate Blanchett (en el papel de antagonista soviética -se ambienta en los ‘50, así que ya de nazis…), Karen Allen (interpretando a Marion Ravenwood, la chica Indy por excelencia), Ray Winston, John Hurt y Jim Broadbent, entre otros. Y sí, dirigida por Steven Spielberg, co-producida por George Lucas y con BSO de John Williams. ;-) ¡Ah, y dicen que sin CGI! (Osea, sin efectos digitales por ordenador, “a la antigua”)

Sea de una y otra manera, yo estoy encantado. Porque -y poniéndome nostálgico-… ¡El Héroe (con mayúsculas) era un profesor de Arqueología! Odiaba las serpientes, tenía una pistola que utilizaba muy de vez en cuando y prefería el combate cara a cara o desarmar al enemigo con su látigo. Y resolvía las situaciones pensando, y haciendo frente a interesantes enigmas. Vamos, igualito que el héroe medio de hoy: Una metralleta en cada mano, cabeza rapada, hipermusculado y matando enemigos a cientos, sino miles. Y con la capacidad de raciocinio de higo chumbo. Acorde con el público al que va dirigido, supongo.

Y para ir abriendo boca hasta el estreno (22 mayo 2008), empieza la avalancha de “merchandising” a las que no tiene acostumbrada la Factoría Lucas, como por ejemplo este Lego Star Wars. Oye, y yo feliz. ;-)

[ The Legend goes... Lego! ]


Guía para huir de Septiembre

Viernes, 24 Agosto, 2007

Ya estamos de vuelta...Es curioso lo espúrea que puede ser la voluntad, cómo puede tender a infinito o hacerse cero según que aquello a lo que nos tengamos que dedicar nos interese más o menos. A este reflexión llegaba -y seguro que al igual que yo, otros muchos estudiantes- tras divagar sobre lo jodido que es ponerse a estudiar en verano. Pero jodido. ;-)

Tras ponerme al día con el Máster y coger vacaciones del trabajo (suena curioso eso de “coger vacaciones” estando “de vacaciones” xD), ando ahora dedicándome a estudiar para Septiembre (oye, que no siempre se puede llevar todo al día, ¿eh? Y menos cuando se hacen dos carreras ^_^U). O intentándolo. Es por ello que surgen mil excusas (y cualquiera es cojonuda) para postergarlo en lo posible. Como las que siguen:

 Planet Terror y Death Proof. O sobre cómo me encantó la primera y las ganas con las que estoy esperando la segunda (31 de agosto). Robert Rodríguez se supera en la 1ª parte de la doble sesión de Grindhouse en todos los aspectos, logrando una película divertidísima, desenfrenada, fuera de control y sobresaliente (incluido el magnífico falso trailer de Machete); lógicamente, tienes que saber qué es lo que vas a ver al cine (Verbigracia: Espectadores saliéndose de las salas en toda España para quejarse por “el lamentable estado de la copia que se les está proyectando” (sic), cuando los efectos de degradado del film están buscados a posta, son parte de la experiencia Serie-B de la película), y tiene que gustarte este género. De lo mejorcito que me he echado al coleto últimamente, sencillamente genial. Difícil se lo ha puesto a su colega Quentin Tarantino con la 2ª parte de la sesión, todo se andará.

[ "¿Y los cadáveres?" / "Se han largado." ]

Tiene encanto, tiene estilo... y tiene un buga para morirse. ]

La carta esférica. La enésima adaptación cinematográfica de una de las novelas de mi idolotrado Arturo Pérez-Reverte (junto con la reciente Alatriste, El Maestro de Esgrima, Territorio Comanche, La Tabla de Flandes, El Club Dumas -La Novena Puerta- o, en breve, La Reina del Sur (una de mis novelas favoritas); así como la serie Quart, basada en los personajes de su La piel del tambor), que llegará a nuestras pantallas el próximo 31 de agosto. No le hará justicia a la novela, como suele, pero seguro que la disfrutaré al igual que el resto; y seguro que será ninguneada -o directamente vapuleada- por la crítica mayoritaria, al igual que el resto.

Ese barco no puedes encontrarlo en esas coordenadas... por la sencilla razón de que nunca ha estado ahí. ]

Camera Café. Hay que ver lo buena que es esta serie, me encanta. Tiene la capacidad de seguir sorprendiéndome a cada nuevo sketch, manteniendo un humor fresco; y sobre todo puede que el acierto esté en lo bien que representa los arquetipos personales: Todos conocemos a algún caradura con estilo como Jesús, todos alguna vez nos hemos sentido como Bernardo, a todos en algún momento nos hubiera gustado ser como Arturo Cañas… Y si no la conocéis, dadle una oportunidad.

 [ Yo flipo en Cinemascope... ¿Entonces era por eso hablar todos como Lope? xD ]

Bible Fight. Este entretenido jueguecillo en Flash engancha de una manera terrible, claramente uno de esos responsables de los famosos “bajones de producción” derivados del uso indebido de Internet en el puesto de trabajo. O en el puesto de estudio, que para el caso… No pretende el bicho importunar ni molestar a la gente religiosa; aunque ya habría que ser tiquismiquis para ello… Atención a los golpes especiales. ¡ Y cuidado que engancha! ;-)

Y por último el videoclip de uno de los éxitos de música dance del verano: Destination Calabria, de Alex Gaudino feat. Crystal Waters. El tema es realmente pegadizo, y mola mucho. Pero el vídeo aporta algunos alicientes más, que dejaré que vosotros mismos descubráis… Gracias por el aviso, Peche, jeje.

Gluuups. Quién fuera saxofón. ]

Dedicado a los estudiantes: ¡Dejad ya de perder el tiempo y a estudiar, leches! Esto sí, dejad un comentario antes de iros, anda. ;-) ¡Qué os cunda, ciudadeleros!


Elizabeth… ¿La Edad de Oro?

Viernes, 17 Agosto, 2007

Cate Blanchett, reina de Inglaterra.Recientemente he conocido cierto proyecto de cine que en escasos meses (12 octubre en EE.UU. / 9 noviembre en España) desembarcará en las pantallas de nuestros cines: Elizabeth: The Golden Age. Aún carece de título oficial en nuestro país, pero podríamos traducirlo libremente como Isabel: La Edad de Oro.

La película trata sobre la llegada al poder y consolidación en el trono inglés de la reina que sería conocida por la Historia como Isabel I “La Reina Virgen”, una de las más icónicas figuras históricas inglesas; y para acrecentar el trasfondo dramático de la historia que se nos narra, tenemos el enfrentamiento con España y su “Grande y Felicísima Armada” o “Gran Armada” (más conocida gracias a la Leyenda Negra Española por el irónico nombre de la “Armada Invencible”). Y la verdad, visto lo visto y leído lo leído, tiene una pinta magnífica. Como cinéfilo y aficionado a la Historia disfrutaré de ella como el que más, como un enano. Pero no por ello dejo de tener mis “peros“.

El desastre de la Armada Invencible.Volvemos a presenciar silenciosamente (por enésima vez) la glorificación anglosajona, y añadiendo un ladrillito más al fastuoso monumento de la Leyenda Negra Española (al que colaboramos de alguna manera con el citado silencio general, hijo más que probable del terrible desconocimiento y desapego que tenemos los españoles con nuestro pasado imperial). La derrota de la armada española como gran victoria militar inglesa, en vez del importante fracaso español que realmente fue (el funesto desenlace se debió más a la falta de planificación española y a las terribles condiciones ambientales que a la pericia marinera inglesa). Este hecho como comienzo del poderío marinero anglosajón y declive español, cuando éstos habrían de prorrogarse aún hasta el siglo XVIII.

Y por supuesto no se mencionará la fallida “Contra-Armada” inglesa dirigida infructuosamente contra La Coruña a renglón seguido (¿Os suena María Pita?); ni nunca veremos una película -y ojalá me equivoque- sobre el descalabro inglés en Cartagena de Indias en 1741 (unos 27.000 ingleses y 186 naves contra 3.000 españoles y 6 naves). Y seguiremos creyendo a pie juntillas que los corsarios y piratas saqueaban a sus anchas la Flota del Tesoro y las colonias españolas en América. Triste, pero cierto. Y como Hernández y Fernández (de Tintín), yo aún diría más: Tristemente patético.

Y como curiosidad al respecto: Actualmente se está rodando Conquistador, sobre la vida del conquistador español Hernán Cortés (mi personaje histórico favorito) y su épico (tanto que de no ser Historia contrastada parecería leyenda) papel en la expansión imperial española en el siglo XVI. Ojito: Protagonizada y dirigida por Antonio Banderas. Sinceramente, no sé si dar palmas y saltos de alegría o cruzar los dedos temiéndome lo peor. En 2008 lo veremos. Mientras tanto a disfrutar del filme que nos traemos entre manos, y ya me comentaréis.

 [ Trailer en castellano de Elizabeth: The Golden Age. ]

P.D. Se me acaba de ocurrir lo rematadamente irónico que resulta que su estreno en el mundo anglosajón coincida con el Día de la Hispanidad. ¿Coincidencia o Teoría de la Conspiración? Cada cual que piense lo que quiera. ;-)


La Guerra de los Mundos & Orson Welles

Domingo, 12 Agosto, 2007

Los trðodes marcianos, sembrando la devastación a su paso.Siempre me ha parecido curiosa la historia sobre las consecuencias que se derivaron de la -más o menos inocente- retransmisión radiofónica realizada por Orson Welles en 1938 en Estados Unidos de una dramatización de la icónica novela La Guerra de los Mundos de H. G. Wells (que pese al parecido de los apellidos, no, no eran familiares).

El susodicho 30 de octubre de 1938, desde el neoyorkino Mercury Theater, y bajo el sello de la CBS, se emitía como parte de un especial de Halloween la adaptación radiofónica del clásico de ciencia-ficción (producida por Orson Welles, y contando con su participación), constituyendo ésta una extraordinariamente vívida adaptación del libro. Los hechos se relataron en forma de noticiarios radiofónicos, narrándose la caída de los meteoritos que realmente eran los contenedores de las naves marcianas que derrotarían a las fuerzas norteamericanas usando una especie de “rayo de calor” y gases venenosos. El locutor narraba frenéticamente “en vivo y en directo” la invasión alienígena de las calles de Nueva York y Nueva Jersey, logrando un realismo (acentuando éste por el uso de efectos especiales sonoros) tal que gran parte de los oyentes de la emisión creyeron que se trataba de un informativo real, cundiendo en pocos minutos la alarma general en el país, que pensaba que estaba siendo invadido por fuerzas extraterrestres tecnológicamente muy superiores. Y todo pese a sendos avisos al inicio y mediado el programa de que se trataba de una dramatización literaria.

Trðode marciano atacando un barco de vapor, en la ambientación original de la novela de Wells.Miles de aterrorizadas personas congestionaron las carreteras en su huida, saturaron las líneas telefónicas y se atrincheraron armados en sus hogares, tratando de resistir al ataque. Orson Welles consiguió reflejar los miedos de la nación ante una inminente guerra en Europa (apenas 10 meses más tarde Hitler invadía Polonia), quedando demostrado el tremendo poder de los medios de comunicación de masas por la histeria colectiva que se produjo. La emisión produjo un fuerte escándalo en los Estados Unidos, y catapultó la carrera del joven Welles. Incluso los amantes de la “Teoría de la Conspiración” opinan que la emisión del programa era en realidad un experimento de guerra psicológica, y que de la reacción del público derivó la política del Ejército estadounidense de ocultar toda información sobre avistamientos OVNI.

Y ante el escepticismo de muchos de nosotros, que sarcásticamente comentaríamos que sin duda la reacción se debió a la inocencia de aquellos tiempos y que por supuesto en la actualidad tal cosa no podría ocurrir, quizás nos equivocaríamos: En 1998 y con motivo del 60º aniversario de la histórica retransmisión, sendas emisoras de radio de México y Portugal emularon a Orson Welles, con resultados muy parecidos. Nuestra falsa sensación de absoluta seguridad se resquebraja con facilidad, dada la total dependencia de la moderna Humanidad respecto de la sociedad y la tecnología.

Lo que es innegable es que la fama del suceso lo inscribió para siempre en la cultura popular a nivel mundial, con constantes referencias en cine y TV (contando con sendas adaptaciones cinematográficas en 1953 y 2005), facilitando que la obra de H. G. Wells terminara de convertirse en todo un clásico imperecedero de la ciencia-ficción.

[ Especial de Halloween de Los Simpsons, haciendo referencia a la retransmisión ]


Maestros del Terror

Martes, 7 Agosto, 2007

Entra... si te atreves.Desde un tiempo a esta parte vengo interesándome por un género literario francamente minoritario en la actualidad, aunque no por ello -en absoluto- menos interesante. Hablamos de la literatura gótica o gótico-romántica.

En términos puros, la literatura romántica era aquella que a finales del siglo XVIII y durante el XIX destilaba por todos sus poros una terrible nostalgia, una tendencia a la melancolía reflejo de las atormentadas almas de aquellos autores que cultivaron dicho género literario, desembocando a menudo en una especial e íntima atracción hacia las ruinas, los cementerios y lo sobrenatural. De esta rama principal acabaría derivando la literatura gótica o gótico-romántica, que profundizando en los elementos sobrenaturales, acabaría deleitándose en las adictivas sensaciones que provocan sentimientos tan atávicos y poderosos como el misterio, el miedo, el horror, el terror y la locura.

Edgar Allan Poe.En esta línea podemos encuadrar a uno de los grandes maestros de la literatura universal, el poeta americano Edgar Allan Poe, con inquietantes poemas como El Cuervo, o con su única obra narrativa, Las aventuras de Arthur Gordon Pym, irregular pero magnífico relato que oscila desde la clásica narración de aventuras hasta lanzar al incauto lector a las sondas abisales del horror, casi sin transición aparente (y cuyo final es uno de los más comentados de la historia de la literatura, tanto que fue ”continuado” por H.P. Lovecraft en su En las Montañas de la Locura o Julio Verne en La Esfinge de los Hielos). Y lo bueno de las biografías es que pueden reducirse, pero no eliminarse. Así, y pese a nuestra narcotizada sociedad de lo políticamente correcto, a poco que leamos descubriremos que Poe era un alma torturada, un ser humano imperfecto (como la mayoría de nosotros), con problemas de alcohol y con tendencia a la depresión crónica. Es precisamente este tipo de características tan pronunciadas lo que hacen veraces sus relatos, y permiten que marquen al lector medianamente sensible a dichos estímulos y sensaciones agazapadas tras los caracteres en el papel. Es curioso comprobar como sí existe una forma de inmortalidad en la práctica: Una sensación y estado anímico recogido en un momento concreto, siglos ha, estremecedoramente humanos, transportados a través del tiempo a lomos de caracteres impresos, permitiendo que lleguen a receptores -los lectores- más allá del tiempo y el espacio; con toda seguridad más de lo que el desdichado autor esperaba.

H.P. Lovecraft, el gentleman de Providence.Y por supuesto de las fuentes de Poe (así como de tantos otros:  Lord Dunsany, Ambrose Bierce, Algernon Blackwood, William Hope Hodgson, …) bebería ávidamente un joven Howard Phillips Lovecraft (curiosamente también de Massachussets, como su mentor Poe), que viendo en esta corriente literaria (en este sentimiento o filosofía vital, casi cabría decir) el reflejo de su enfermizo cuerpo, de su solitario carácter y de su poderosa imaginación, se aferró a ella como expresión de su ser, alzándose con el indiscutible -al menos para el autor de estas líneas- título de Maestro del Terror. Tanto en sus relatos enmarcados en los Mitos de Cthulhu (Saga que continuaron -y continúan- alimentando sus discípulos, como August Derleth o Robert Bloch) como en el resto de su producción literaria su percibe una barroca y recargada forma de escribir que va provocando intranquilidad en un comienzo, pasando a una ligera sensación de ansiedad que va progresivamente haciendo que el terror vaya calando inadvertidamente en el lector, y permaneciendo incluso un tiempo después de haber abandonado la lectura. Y donde esté esa poderosa sensación, que se quiten hasta las mejores obras maestras de terror del séptimo arte.

El extraño caso del Dr. Jeckyll & Mr. Hyde.Incluso en autores contemporáneos no dedicados a dicho género literario se observan retazos de dicha lúgubre, tétrica y a veces asfixiante ambientación, como en El extraño caso del Dr. Jeckyll & Mr. Hyde de Robert Louis Stevenson o El sabueso de los Baskerville (que no “El perro de los Baskerville”, que hay algunas traducciones para moler a garrotazos a los interfectos) de Arthur Conan Doyle, uno de los casos del célebre Sherlock Holmes (curiosamente no muy lejano a otra inquietante figura, como es el también famoso Jack “El Destripador”). Por no hablar de Drácula de Bram Stoker, Frankenstein de Mary Shelley o El fantasma de Canterville de Oscar Wilde.

Y qué queréis que os diga… Ya sea por lo atrayente de la ambientación, por lo adictivo de la sensaciones que provoca, o conmovedor de la figura de sus autores… el caso es que es una literatura muy atrayente, y desde luego alejada de -casi- todo lo que actualmente entendemos por “terror” o “de miedo”. Probadlo, y sin duda repetiréis.