Desde un tiempo a esta parte me viene llamando la atención un género cinematográfico que jamás pensé que me llegaría a atraer: las pelis de zombis. Y vaya usted a saber por qué: Quizás sea por ver cómo se las avían personas normales cuando la proteccionista sociedad en la que vivimos se va al carajo por vía de urgencia, o quizás sea por la adictiva sensación de la adrenalina inyectándose en mis venas al pasar miedo (o su variedad superior, terror). Quién sabe.
El caso es que esto me ha llevado en alguna ocasión (dado la relativa impopularidad de dicho género) a ir al cine solo (cosa que nunca me ha importado, más me meto en la trama, aunque pierdas el comentario posterior con los acompañantes), dado que nadie quería pagar “por pasarlo mal” -sic-. Como ha sido el caso de hoy, ya que deseoso por ver la prometedora producción española [REC], inasequible al desaliento, me he plantado solo en el cine. Y cuando digo solo, me refiero a totalmente solo en la sala (era la sesión de las 16:00 ^_^U). Y debiera haberme valido como advertencia de lo que se avecinaba.
Por no decirlo con otras palabras, la película es sencillamente cojonuda. Grabada a modo de falso reportaje “cámara al hombro” (muy en el estilo de El proyecto de la Bruja de Blair), nos narra la historia de una reportera que acompaña a los bomberos en una emergencia, al más puro estilo de este tipo de programas tan de moda últimamente. La trama nos lleva a una comunidad de vecinos, conduciéndose en todo momento el filme con realismo y cotidianiedad (nada de americanadas, parece que podría haber ocurrido en tu misma calle), que es lo que realmente va depositando en el espectador una prematura sensación de intranquilidad. A partir de ahí y hasta el final, histeria, gritos, terror, sustos, falsos remansos de tranquilidad, perfecto control de los tiempos, situaciones terribles, más terror desaforado y una trepidancia que mantiene al espectador en vilo durante todo el metraje.
Para cuando acabó la película, yacía desmadejado en la butaca, con auténtica sensación de cansancio físico, con el espíritu desasosegado y un ligero temblor de manos -frías y humedecidas- y piernas. Nunca, que yo recuerde, ha surtido en mí un efecto de esta índole tan intenso como ha logrado [REC]. Y es eso lo que la convierte en una excelente película: Logra inculcar hasta en el más descreído espectador el terror descarnado, genuino, sin florituras ni paliativos (nada de musiquita para preparar los sustos), y ya sólo por ello merece la pena el visionado. A fin de cuentas, ésa es la misión de toda buena película de terror. Toda una experiencia (sala vacía y a oscuras incluida) que tardaré en eliminar de mis pesadillas, a buen seguro. Vedla, no os arrepentiréis (os encantará y lo pasaréis mal, dos en una); absteneros, eso sí, personas de espíritu sensible, sugestionables y alterables. Por si acaso.
[ Trailer de la película. ]
[ Reacciones del público en el Festival de Sitges. ;-) ]
P.D. Ya se está rodando el “remake” estadounidense, llamado Quarantined. Mis más sinceras felicitaciones a Jaume Balagueró y Paco Plaza por su excelente trabajo. Le auguro buen futuro a la película a pesar de los prejuicios que va a generar por ser una película de terror española; no problem, la película se defiende ella sola.
Escrito por El Conde Jayán 



Escrito por El Conde Jayán
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