“Para evitar los inconvenientes y perjuicios que ha hecho ver la experiencia puede ocasionar la bandera nacional que usa Mi Armada Naval y demás Embarcaciones Españolas, equivocándose a largas distancias o con vientos calmosos con la de otras Naciones, he resuelto que en adelante usen mis Buques de guerra de Bandera dividida a lo largo en tres listas, de las cuales la alta y la baja serán encarnadas y del ancho cada una de la cuarta parte del total, y la de enmedio, amarilla, colocándose en ésta el Escudo de mis Armas Reales [...]. No podrá usarse de otros Pavellones [...].” – Real Decreto de Carlos III.
Hace hoy exactamente 223 años surge la bandera nacional española como hoy la conocemos, al menos en lo que a sus elementos fundamentales se refiere: El diseño del paño rojigualda, con las 3 franjas horizontales (roja, gualda, roja, siendo la del medio de aproximadamente el doble de anchura que las otras dos). Y desde entonces hasta ahora sólo han venido variando los escudos de armas de la misma, con la única excepción de la versión tricolor utilizada durante la II República (1931-1939), en la que las bandas adoptaron la misma anchura (representando la igualdad, al igual que en el resto de las banderas tricolores republicanas de otros estados) y la inferior tornó el color rojo por el morado.
Escribo esta pequeña entrada a riesgo de ser calificado de patriotero o de lindezas por el estilo, pero quien bien me conozca sabe que la razón que me inspira es otra bien distinta: Responder con este apunte histórico a los que, sin razón para ello, reniegan de su símbolo nacional (triste destino de la nación -con ese término- actualmente existente más antigua de la Historia y la que más se cuestiona el concepto de sí misma) alegando que se trata de una bandera ¿franquista?. Demostrar, a fin de cuentas, que la Historia la escriben los vencedores, pero que al final la verdad histórica acaba saliendo siempre a la luz, con el tiempo: Que por mucho que haya facciones e ideologías que traten a apropiarse de los símbolos del pueblo, no son éstos los que se los arrebatan, sino el propio pueblo el que se los deja arrebatar. Nuestra bandera nacional es mucho más antigua y propiamente española (ya Felipe II cambió los colores de la bandera con la Cruz de Borgoña roja sobre fondo blanco a sobre fondo amarillo -rojigualda de nuevo-) que el franquismo. Afortunadamente.
[ Imperio Español, Siglos XVI-XVIII ]
Cabe también preguntarse qué hubiera pasado si hubiéramos mantenido la bandera que durante más tiempo (y a lo largo y ancho de todo el mundo) representó a España como nación -e imperio- (sobre todo en el exterior): La antes mencionada bandera con la Cruz de Borgoña o Aspa de San Andrés, herencia de Felipe El Hermoso (junto con Flandes). No fue sino por una mera cuestión práctica (evitar su confusión en el mar con la de otras naciones), por un mero accidente de la Historia, que se produjo el cambio; quizás hoy día no pensaríamos que aquel noble símbolo (la Cruz de Borgoña) es simplemente parte de la simbología carlista (otro triste caso de apoderamiento de símbolos comunes), sino una seña de nuestro pasado común. De nuestra Historia.
[ 1785-1873 & 1875-1931 - Modelo de Carlos III ]
[ 1936-1938 - Bando Nacional - Guerra Civil Española ]
[ 1938-1981 (Con ligeros cambios en el tiempo) - Régimen Franquista ]
[ 1981- / Bandera Constitucional ]
[El bardo de la Ciudadela recomienda] → Para complementar el contenido de esta entrada…
Tema: Himno nacional de España - Marcha Real.








Escrito por El Conde Jayán 





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