Frases para recordar (IV): Sobre la victoria

Domingo, 28 Septiembre, 2008

Niké, diosa de la Victoria.

“Después me dijo un arriero
que no hay que llegar primero
pero hay que saber llegar”.

Jose Alfredo Jiménez. El Rey.

 


[El bardo de la Ciudadela recomienda]
→ Una inyección de sabiduría popular en forma de corrido mexicano.

Tema: Jose Alfredo Jiménez – El Rey


Spore: La última frontera

Domingo, 21 Septiembre, 2008

Spore.

Hoy vengo a hablaros de un juego realmente original en su planteamiento, tremendamente ambicioso al ofrecer un impresionante abanico de posibilidades y que además es endiabladamente entretenido. Se trata de Spore.

Creador de criaturas.Spore se podría calificar como un “simulador evolutivo“, pues tu objetivo es, a través de diferentes fases o estadíos (que vienen a ser auténticos juegos o mini-juegos independientes), llevar a una especie desde el estado celular más básico hasta la conquista del espacio. Pero ofreciendo una libertad anteriormente nunca vista en las posibilidades de interacción del jugador con la historia, al menos en lo que al desarrollo de la criatura propiamente dicha se refiere. De hecho, si por algo destaca el título es por el magnífico creador de criaturas, que permite desarrollarlas al más mínimo detalle, lo que influirá (junto con tus acciones) en determinar su dieta, su personalidad, etc.

En cuanto a las diferentes etapas del juego podemos hablar de las siguientes:

Fase celular.Fase celular: Comienzas como una célula en la sopa primordial, debiendo ir alimentándote (de otros organismos o plantas, según tu dieta) para obtener puntos de ADN y evolucionar, desarrollando características que influirán decisivamente en la futura criatura, hasta llegar a salir a tierra firme. Es genial ver como los depredadores de los que habías de huir al principio se convertirán en tu alimento más tarde, según vayas evolucionando.

Fase de criatura.Fase de criatura: Se podría decir que ésta es la principal etapa del juego, o al menos la más original. Tras alcanzar tierra firme, tu criatura habrá de interaccionar con el resto de las especies de su continente, ya sea socializándose o depredándolas, en el continuo camino de la expansión de su manada y de la constante evolución de su especie (que sigues determinando en todo momento), que acabará llevando a la criatura a alcanzar conciencia de sí misma, y pasar a un estado tribal primitivo. El mundo en el que se mueven las criaturas es visualmente delicioso, y tiene detalles de lo más curioso, como la existencia de criaturas épicas (auténticos monstruos de los que tendrás que huir) u observar cómo nave extraterrestre que llega para abducir a alguna criatura.

Fase tribal.Fase tribal: El estilo de juego empieza a desplazarse hacia el juego de estrategia, pues en esta etapa ya no controlarás a una criatura, sino a una tribu de ellas, con su jerarquía y edificaciones. Tu objetivo es imponerte (ya sea por la fuerza o diplomáticamente) al resto de tribus/especies de tu continente, para convertirte en la especie dominante del planeta. Es genial comprobar como otras especies menos evolucionadas (como podías ser tú mismo en la fase anterior) pasarán a convertirse en tu alimento, si eres carnívoro u omnívoro.

Fase de civilizaciónFase de civilización: El juego alcanza una escala global, pues tu especie se ha impuesto como la única inteligente del planeta (siguen existiendo otras tantas especies inferiores de criaturas). Sin embargo ahora la rivalidad te lleva a disputarte (de nuevo por diferentes vías, como la bélica, la diplomático/económica, la religiosa, etc.) el planeta con el resto de facciones/naciones de tu misma especie del resto de los continentes del planeta. Habrás de diseñar tus propios edificios y vehículos terrestres, navales y aéreos, determinando sus capacidades. Si logras imponerte a tus semejantes, alcanzarás la fase espacial.

Fase espacial.Fase espacial: Aunque hasta ahora el juego ha desplegado aspectos muy interesantes y diversas opciones, cuando piensas que ya está todo dicho, vuelve a impresionarte. Pues en la fase espacial habrás de salir de tu planeta y explorar la galaxia. Pero no hablamos de una galaxia con unos cuantos planetas, no. Hablamos de una galaxia con miles de sistemas solares, que a su vez tienen varios planetas orbitando a su alrededor, todos explorables, totalizando la increíble cantidad de 50.000 planetas. Encontrarás a otras especies en diferentes estados evolutivos, ya sea en el mismo estado espacial (con los que podrás negociar, establecer alianzas, entrar en guerra), como en los estadíos anteriores de civilización (se asombrarán de tu presencia), tribal (te verán como a un dios) o criatura (huirán aterrados de ti). Y aquí la libertad ya es absoluta: Fundar un imperio colonizando planetas (que podrás terraformar desde un pedrusco estelar hasta un vergel paradisíaco), conquistar otras civilizaciones, dedicarte sencillamente a la exploración (puedes localizar nuestro propio Sistema Solar, con la Tierra entre sus planetas), convertirte en un mercader interplanetario de especia, intervenir en la evolución de otras especies (desde hacer círculos en el maíz hasta construir un monolito para facilitar su evolución, al más puro estilo de 2001: Una odisea en el espacio, pasando por la abducción de criaturas para experimentar con las mismas o alterar ecosistemas)… o dirigir tus caminos hacia el centro de la galaxia, buscando el origen de todas las cosas, la última frontera. Un juego, virtualmente, sin límites.

Y lo realmente fascinante es que al cambiar de etapa no cambias radicalmente de escenario, esto es, el mundo es siempre el mismo, cambiando la escala en la que lo percibes. El mismo continente donde evolucionaste como especie es el mismo donde se desarrolla tu tribu, y el mismo donde estará tu capital en estado de civilización. Así pues, si llegas a algún planeta en la fase espacial, puedes decidir explorarlo desde la nave o hacer descender un proyección holográfica de tu especie para explorarlo a nivel de criatura… Algo nunca visto, dado el detalle y el mimo dedicado al entorno, y la gran cantidad de planetas existentes.

Uno de tus posibles planetas natales.Así pues, tanto por la variedad (pues las diferentes fases no son sino varios juegos en uno), como por la originalidad de la propuesta (no había visto nada parecido desde el mítico Creatures, y ya ha pasado agua bajo el puente, ya…), no puedo sino recomendaros este excelente juego. Y es que le ocurre lo mismo que a otros juegos como el mítico Sid Meier’s Pirates!: Que después de varias partidas, cuando ya conoces sus mecánicas, pueden resultar repetitivas, pero sin embargo siguen enganchando, por la gran cantidad de retos y posibilidades diferentes que ofrece. ¿O es que acaso no hay otros juegos con mecánicas mucho más repetitivas y sin embargo son grandes en el mundillo? Los simuladores futbolísticos y los juegos de lucha, sin ir más lejos.

Así pues, si combinas la idea base del citado Creatures, la rejugabilidad y adictividad del Sid Meier’s Pirates!, ideas de los clásicos Black & White, el entorno 3D de los nuevos juegos de estrategia y mecánicas como las de Masters of Orion o VGA Planets, podrás empezar a formarte una idea de lo que Spore ofrece. ¿Aceptas el reto?

¿Cómo quieres crear el universo? ]


Regreso al Siglo de Oro

Sábado, 6 Septiembre, 2008

Trasegando de lo bueno en un bodegón de puntapié en una calle cualquiera de una villa del Siglo de Oro. - Ilustración de Joan Mundet.

Desde un tiempo a esta parte los aficionados a los siglos XVI y XVII podemos estar bastante satisfechos, y es que, sin llegar a constituir la típica avalancha de productos derivados que suscitan temáticas más “mainstream”, venimos recibiendo con un continuo goteo diversos productos relacionados con esta época que tanto nos fascina a algunos. Algunos de ellos con más fortuna que otros, pero algo es algo, dijo un calvo.

La Conjura de El Escorial.Así pues y en cuanto al cine, al estreno de Alatriste siguió el de Apocalypto, acompañado de otras películas recientes como las últimas entregas de Piratas del Caribe (II y III), el sinsentido de La dama boba, Miguel y William, la leyendanegrista y panfletaria Elizabeth: La edad de oro, La ronda de noche y Las hermanas Bolena, entre otras; y ayer mismo La Conjura de El Escorial. E incluso en el apartado de series encontramos la entretenida aunque fantasiosa en sus formas Los Tudor, cuya primera temporada ha sido recientemente emitida por Canal+ y su segunda se halla por llegar. No está nada mal para un par de años, sobre todo teniendo en cuenta los futuros proyectos de Solomon Kane (basada en el homónimo personaje de cómic) y Conquistador (sobre la vida de Hernán Cortés). Así que podríamos decir que, de alguna manera, el Siglo de Oro (o más propiamente los Siglos de Oro) está de moda.

Ladrones de Tinta, de Alfonso Mateo-Sagasta.Y no sólo en el cine, pues podríamos hablar de los recientes “primos” literarios que le han salido al capitán Alatriste, como el Isidoro Montemayor de las novelas Ladrones de Tinta y El gabinete de las maravillas, de Alfonso Mateo-Sagasta, el Pedro Capablanca de El manuscrito Calderón y El ritual de las doncellas, de José Calvo Poyato, o el Forcada de El secreto de la Reina Virgen – Forcada: un espía español al servicio de Felipe II, de Carlos Carnicer. Por no mencionar otros libros temáticos como el magnífico Tercios de España: La infantería legendaria, Una pica en Flandes: La epopeya del Camino Español, El Gran Capitán: Gonzalo Fernández de Córdoba, El ejército español en la Guerra de los 30 Años; o La aventura de los conquistadores, del reciente y desgraciadamente fallecido Juan Antonio Cebrián. U otras obras como Tierra Firme: La vida extraordinaria de Martín Ojo de Plata, de Matilde Asensi; el librojuego El oro y el acero, de Ricard Ibáñez; El Rey de las Almadrabas, de Carlos Algora Alba; El castellano de Flandes, de Enrique Martínez Ruíz; Centauros, de Alberto Vázquez-Figueroa; o incluso otras obras “menores”, como El conquistador, de Federico Andahazi; o Los ídolos bárbaros, de Archange Morelli, entre otras.

En esta línea, haré un par de recomendaciones y algún comentario:

- Sobre La Conjura de El Escorial: Yendo a contracorriente de la crítica mayoritaria, voy a recomendaros esta interesante película. Entramadas conspiraciones cortesanas se entreveran con el devenir diario de las clases menos pudientes ofreciendo un refrescante lienzo salpicado de pinceladas y guiños sobre cómo se vivía en la época. Mejorable, por supuesto, pero entretenida y digna de verse. A destacar Juanjo Puigcorbé y su Felipe II y al -al menos para mí- desconocido Jürgen Prochnow en sus papel del veterano de Flandes y alguacil Espinosa.

Un imperio en cuyos dominios no se ponía el sol... ]

- Sobre El pícaro: Recientemente he podido disfrutar de esta serie realizada por TVE en 1974, y no puedo sino recomendarla a los amantes de la época que retrata y a aquellos que deseen conocerla un poco mejor, al menos en lo que al ámbito de la picaresca y del mal (o peor) vivir se refiere. Me ha sorprendido gratamente, pues a pesar de que se notan los años transcurridos desde su grabación, el guión -de carácter claramente teatral y basado en textos de la época- está muy bien hilado (en la mayoría de los capítulos) y la labor interpretativa de Fernando Fernán Gómez es sobresaliente, amén de la inesperada -y grata- sorpresa de encontrarte con grandes actores españoles (como Juan Diego o Luis Varela) con 34 años menos.

Fernando Fernán Gómez introduciendo genialmente la serie en el primer capítulo. ]

- Respecto a Águila Roja: A todas luces TVE busca sorprendernos este próximo otoño con una serie de época cuyo héroe es un tanto particular, pues se trata de una suerte de mixtura entre El Zorro y Batman, un justiciero diecisietesco con trazas de ninja que, katana en mano (¡Ah, el horror!) tratará de socorrer a los débiles. Como conocedor y practicante de la esgrima de la época, mi mente chirría ante tamaño despropósito (y no es que las katanas no existieran ya entonces, pues lo hacían desde el siglo X, y cabe dentro de lo posible que alguien que la manejara llegase desde el lejano Cipango hasta la Villa y Corte de las Españas); pero otra parte de mi ser razona que, quién sabe, igual la serie hasta se deja ver y colabore a seguir despertando y manteniendo el interés por la época y crear productos en ella ambientados, si Murphy quisiera. Así que cruzo los dedos por esta aventura, esperando no tener que rasgarnos las vestiduras y ofreciéndole el beneficio de la duda. Y también toco madera, que toda ayuda le va a resultar poca, a lo que parece.

[ Noticia y vídeo sobre la serie / Cortinilla publicitaria ]

 


[El bardo de la Ciudadela recomienda]
→ Y regresando, regresando… regresemos al Descubrimiento.

Tema: BSO “1492: La conquista del paraíso” – Vangelis – Columbus Theme.