“Si no tiene nada que temer, un cobarde no se distingue en nada de un valiente. Y todos cumplimos con nuestro deber cuando no nos cuesta nada. En esos momentos, seguir el sendero del honor nos parece muy sencillo. Pero en la vida de todo hombre, tarde o temprano, llega un día en que no es sencillo, en que hay que elegir“.
George R.R. Martin. Juego de Tronos,
de la saga Canción de Hielo y Fuego.
Y más temprano que tarde hablaremos de esa gran saga que es Canción de Hielo y Fuego… palabra de un jayán.
Antes de comenzar con el tema que nos ha traído hoy aquí, vaya por delante que es mi intención ir recuperando en los próximos tiempos aquellos asuntos que durante mi prolongada ausencia se quedaron en el aire. Así pues, iré combinando temas o asuntos más recientes con otros que puede que algunos de vosotros ya os suenen. Y es que no quiero que os perdáis nada.
Precisamente por eso hoy vengo a hablaros de Malviviendo, que junto con otras tantas, vienen a conformar lo que podríamos llamar las “Tubo-series” o “series online” (aquel género compuesto por el conjunto de vídeos independientes o series con continuidad publicadas merced de la libertad que aporta Youtube), que desde un tiempo a esta parte han venido teniendo un importante auge. Por poner un par de buenos ejemplos:
Malviviendo:
Se trata de una serie para Internet de bajo presupuesto, realizada por un grupo de afanosos sevillanos, en la que con un humor ácido (con un punto negro) y bastante peculiar recrean la vida de un ficticio barrio marginal, haciendo gala de una galería de personajes absolutamente descacharrantes. Su particular sentido del humor, sus homenajes y parodias a otras obras y sus geniales personajes han logrado ganarse al público, resultando de gran éxito. Hasta ahora llevan realizados 6 capítulos que podréis hallar en su canal de Youtube (Capítulos: 1, 2 [I, II, III], 3, 4, 5 y 6), que seguramente os beberéis. Aquí abajo podéis comenzar a ver la serie, que os recomiendo vivamente. Más información, aquí o aquí.
[ ¿Saben el amigo de su hijo por el que sospechan que el niño fuma? ¿O el novio de su hija por el que se preguntan en qué han fallado al educarla? Ese tío con mala pinta al que miran de reojo y al que las señoras temen y evitan por la calle soy yo. ]
Producciones de Mundoficción:
Mundoficción es una pequeña productora sevillana (sí, lo sé, parece que estoy barriendo para casa, pero da la casualidad de que también son sevillanos… Vamos a incurrir en un topicazo: ¿Qué se le va a hacer si hay tanto arte por aquí abajo? xD) que viene realizando pequeños cortos que destacan por la naturalidad de su actuación, espontánea y prácticamente sin cortes en toda su duración. Representan humorísticamente a personajes idiosincráticos de la sociedad española (y de la sevillana en particular). A continuación os ofrezco los dos primeros que dieron fama al fenómeno, pero el resto los podéis encontrar en su canal de Youtube:
[ Esto ya no es lo que era. ]
[ Eso es así. ]
Por supuesto que no se trata de una fenómeno nuevo; de hecho me han hablado bastante bien de otra veterana serie de este estilo, Qué vida más triste, a la que espero meterle mano cuando tenga ocasión…
El graznido del cuervo reverberaba en el frío aire de la mañana como un clarín, anunciando su llegada. En un claro del espeso bosque que rodeaba la montaña el viajero pudo ver entre las frondosas copas de los árboles que lo cercaban cual ejército defensor las almenas coronando la majestuosa silueta de la torre, negro sobre el mar de tonos grises sucios que preceden al amanecer.
Una gélida brisa de bienvenida mesó los cabellos del viajero mientras finalizaba el último tramo del ascenso, mientras poco a poco, sin prisas, el perezoso astro rey iba cambiando los platas por anaranjados, derramando lentamente la luz y la vida sobre el mundo. Cuando se paró frente al enorme portón y descendió del equino el rojo amanecer bañaba ya los muros, el patio de armas, los estandartes desplegados al viento.
El viajero disfrutó del momento, paladeándolo. Recordaba todos los caminos transitados, las personas conocidas, las aventuras y las desventuras, las batallas luchadas, las ocasiones perdidas, las gestas, todo lo aprendido… El cansancio y las fuerzas renovadas, ambos de la mano. En eso pensaba mientras la cálida luz del sol lo reconfortaba en el gélido aire de la mañana, y traspasaba el umbral de la Ciudadela, siniestra en la empuñadura de la espada al cinto y diestra mesándose la barba. Una sonrisa afloró a la comisura de sus labios.
El Conde había vuelto a casa.
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[El bardo de la Ciudadela recomienda] → La vuelta al hogar…
Tema: Howard Shore - Concerning Hobbits (BSO “La Comunidad del Anillo”)