2 de Mayo de 1808 – Un día de cólera

Defensa del Parque de Monteleón.Parque de Artillería de Monteleón, Madrid, 2 de Mayo de 1808.

Estaban solos, y él lo sabía. Solos y completamente jodidos. El capitán de artillería Luis Daoíz descansaba su pierna herida apoyado en la cureña del humeante cañón, cuyo metal quemaba al contacto con la piel, por el uso continuo que había recibido en las últimas 2 horas y media. Daoíz miró alrededor, apenado en su interior, pero tratando de no exteriorizar sino una confianza y moral que no sentía; observando al pueblo, a las decenas, cientos de civiles a los que había arrastrado inútilmente a la defensa de aquél reducto, con el pleno convencimiento de que una vez echado el pueblo madrileño a la calle, no pasaría mucho tiempo hasta que la sublevación se generalizase, y sus compañeros militares se sumaran a la revuelta.

Pero no, su instinto militar le decía lo contrario. Habían logrado unos minutos de descanso en el continuo asalto francés pero, atento el oído, descubría para su pesar que los sonidos de la algarada se iban apagando en la ciudad, resonando sólo algún disparo aislado, perdido. Sólo ellos luchaban ya a aquellas horas; la insurrección estaba controlada, y ellos sentenciados. Esbozó una mueca crispada, que podría ser una sonrisa, mientras alzaba el ensangrentado y mellado sable. Venderían cara su piel, pensó mientras ordenaba a su maltrecha, inexperta y voluntariosa tropa que cargaran las piezas artilleras y los mosquetones, aprestándose al combate. Mejor así, morir matando, que de espaldas a una pared y con un mirlo de plomo en el pecho.

Entonces resonaron los tambores, y con un atronador grito de “¡Vive l’Empereur!”, las columnas de infantería imperial aparecieron al final de la calle, cargando a la bayoneta.

Las luchas callejeras que protagonizaron la jornada del 2 de mayo de 1808 en Madrid.Hace hoy exactamente 200 años las clases populares de Madrid se alzaban espontánteamente, en un arranque de cólera y odio hacia el invasor francés, dando lugar a una serie de luchas callejeras multitudinarias que fueron duramente reprimidas, y que eventualmente servirían de la necesaria inspiración para dar comienzo al conflicto que sería conocido como la Guerra de Independencia Española.

Y hace hoy también exactamente 1 año que nos reunimos en este mismo marco para hablar sobre dicha jornada histórica. Es por ello que hoy no me entretendré en comentar nuevos aspectos de la jornada o rememorar los ya tratados, no. Hoy comentaremos la repercusión de aquella jornada en nuestros días, al menos en lo que a su conmemoración se refiere.

Conmemoraciones y polôica... extraños compañeros de cama.Los aniversarios y conmemoraciones son a menudo en nuestro país, ocasiones a temer: Momento para que nuestros políticos se den un paseíllo de rigor, demostrando que siempre tuvieron interés por tal o cual evento o personaje homenajeado; todo el mundo parece no haber podido vivir a este momento sin aquello; se publican libros, estudios, cómics, películas y todo tipo de compra-y-consume, al que nos aferramos como si nos fuera la vida en ello. No vayamos a ser menos incultos que los demás, no.

Y bueno, esta vez no podía ser una excepción. Tras sobrevivir a los hermanos bastardos de El Señor de los Anillos; a las múltiples sociedades secretas, códices, misterios y códigos Da Vinci varios; a los primos lejanos de mi querido capitán Alatriste, y demás… ahora nos llegan 1808, Goya, el 2 de mayo, y las conspiraciones varias. Inevitablemente.

Y mira, pues que no me importa. Total, que cada cuál lea, vea, consuma, piense y celebre (o deje de celebrar) lo que quiera. Yo rememoraré a los héroes del 2 de Mayo, lamentaré la ocasión perdida de librarnos del oscurantismo y abrazar la Ilustración a tiempo, y me sentiré orgulloso de ser español, todo a una.

Un dá de cólera, de Arturo Pérez-Reverte.Y como no podía ser de otra manera, una revertiana recomendación literaria: Una novela-crónica sobre la jornada, de la mano de Arturo Pérez-Reverte, y que tiene por título Un día de cólera. Entretenida en líneas generales, emocionante en ciertos pasajes y edificante de forma global, supone una buena perspectiva de aquella heroíca e infame jornada, que sin embargo se ve lastrada en su ritmo en ocasiones por el afán cronista del autor, debido a las largas aliteraciones de nombres y profesiones que incluye. No obstante, recomendable. Y los que estéis por Sevilla el próximo miércoles, 7 de mayo, podréis encontrar a Arturo en la Feria del Libro.

Y para los -afortunados- madrileños, os pido que vayáis por mí a la magnífica exposición “Madrid, 2 de Mayo – 1808-2008: Un pueblo, una nación”. Espero poder visitarla antes de la retiren, allá por Septiembre. Mientras tanto os envidiaré profundamente. Os dejo con el vídeo de presentación de la exposición. Ah, y sí, Pérez-Reverte es comisario de la misma. Revertianismo, sí, qué le vamos a hacer; ya me conocéis.

En cualquier caso, celebrad el levantamiento del día 2 de mayo… aunque sea LEVANTANDOOS de la cama esta mañana. 😉

… El curso de la epopeya de un pueblo indefenso que creyó su deber y su dignidad alzarse en armas… ]

Y para rematar una jornada de marcadísimo revertianismo, un par de referencias del escritor y académico de la lengua sobre el 2 de Mayo: Una intifada de navaja y macetazo. / La paradoja del 2 de Mayo.

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8 respuestas a 2 de Mayo de 1808 – Un día de cólera

  1. Muy buenas Sinblancaporelmundo, y bienvenido a la Ciudadela.

    Cada cual tiene todo el derecho del mundo a creer y defender un punto de vista diferente sobre prácticamente cualquier asunto; ahora, para que exista diálogo y podamos unos aprender de los argumentos (cuando los hay) y fundamentos de los otros debe, al menos, existir un respeto básico a las formas a la hora de exponerlos.

    Si me preguntas, no me considero juancarlista; me considero monárquico parlamentario, y así lo seguiré siendo mientras la Familia Real siga desarrollando correctamente el papel que creo le corresponde en el Estado. Así que como verás, no puedo estar más en desacuerdo con tu punto de vista… pero sobre todo discrepo de las despectivas formas que utilizas en tu entrada (cuya relación temática con la mía sobre el “2 de Mayo” está más que traída por los pelos, en un claro intento de hacer publicidad de tu blog).

    Claro, que citando planfletos incendiarios como “Libertad Digital”…

  2. A lo mejor te molesta que diga que chochea, etc. ¿Te molesta también que tenga relaciones económicas con gente criminal? ¿Te parece bien que sus amiguitos se salven de la justicia por sus relaciones con él? Supongo que no.

    Entonces, no voy a pedir ya la república, pero sí pido encarecidamente la abdicación.

    Cuando me hablas de que “Libertad Digital” es un panfleto incendiario, ya sé de qué pie cogeas. Estupendo. ¿Eres también de los que no quieren saber la verdad del 11M?

  3. No hablo de molestias, hablo de que creo, sencillamente, que cualquier manifestación ha de hacerse manteniendo unas formas mínimas, por respeto a las opiniones diferentes a las propias (porque sí, hete aquí que es lícito opinar diferente).

    Y reitero lo que ya expuse: Cada uno es muy libre (y es sano) de tener las opiniones que prefiera (en la variedad está el gusto): Con todas las de la ley puedes preferir y tratar de alcanzar la república, o solicitar la abdicación. Siempre y cuando se haga con el respeto que una institución democrática (sí, la Corona es tal en una Monarquía Parlamentaria) merece.

    Si con cojear (que por cierto, se escribe con “J” ) te refieres a tener una opción político-ideológica u otra, es posible que aciertes, o es posible que te equivoques. No todos pertenecemos a una “facción”, ni nos adherimos a todo lo que ésta promulgue: A veces es interesante aplicar la sana crítica en lo que se lee y escucha.

    Por lo demás, no soy especialmente entusiasta de la política, y menos entendida como grandes bloques enfrentados y el “nosotros y vosotros”, que tan al uso está. Ese “ya sé de qué pie cojeas” dice mucho sobre tu mentalidad de clasificar en categorías a tus interlocutores.

    Y sí, opino que cualquier medio (sea de la tendencia que sea) que haga uso de las exaltadas formas y fundamentalismo informativo de que hace gala “Libertad Digital” es un panfleto incendiario.

    Esto, por supuesto, es una opinión, personal e intransferible. Cada cual allá con la suya.

  4. Pues ya ves, tienes raz’on. Me has cogido en un momento en el que he cojeado y con las defensas bajas he confundido la ortograf’ia del verbo coger con la de cojear. Gracias por la correcci’on.

    Sigues sin decirme qu’e es lo que te ha molestado de mi entrada. Tal vez sea lo del chocheo. Por favor, no me confundas el respeto con la mojigater’ia.

    Yo tampoco pertenezco a ninguno fracci’on. O m’as bien, pertenezco a muchas fracciones. Por ejemplo, econ’omicamente soy m’as bien libertal; en lo religioso soy m’as bien de los que quieren una Espanha laica; en las libertades civiles soy m’as bien anarquista; en lo social soy m’as bien libertal; en lo nacional soy de derechas; etc, etc, etc. Entonces si t’u eres de los que est’a en contra del aborto, eres de la fracci’on que est’a en contra del aborto y suma y sigue…

    En una situaci’on normal yo ser’ia como t’u dices que eres t’u: No hablar’ia de un nosotros y un ellos, pero en la situaci’on cr’itica de la Espanha actual hay dos bandos bien diferenciados y que con el tiempo, yo dir’ia con los d’ias que pasan se van radicalizando m’as, es decir, de los que quieren destruir Espanha y la fracci’on de los que quieren la libertad e igualdad de todos los espanholes en todas las regiones del pa’is.

    Libertad Digital defiende la segunda opci’on. La defiende tan apasionadamente que a gente que todav’ia no se ha dado cuenta de la situaci’on terminal en la que est’a Espanha, como parece ser que t’u eres, le da “miedo” su exaltaci’on y su apelaci’on a que la sociedad espanhola despierte y vea lo que est’a sucediendo.

    Conde, nos est’an destruyendo Espanha y esto sucede desde la m’as altas instancias -l’ease Fernando VII alias Juan Carlos I-, espero que alg’un d’ia te des cuenta.

    Desperta Ferro, per Espanha!

  5. Laura dice:

    Estoy contigo, Fran, me siento muy orgullosa de la monarquia parlamentaria que tenemos en nuestro país, y sobre todo si comparamos la preparacion y la trayectoria de nuestros reyes con la de otros paises europeos… creo que son un gran motivo de orgullo. Mientras sigan en esta linea, yo tb seguire apoyando nuestra monarquia.

    No creo realmente que existan esas dos Españas, creo mas bien que es todo mucho politikeo, porque en el fondo los españoles queremos todos lo mismo, pero los politicos se empeñan en que nos centremos en nuestras diferencias y no en todo lo que nos une, que es mucho! Y a lo largo de los años se ha comprobado que “juntos, podemos”. No soy de ningun partido, no soy esclava de ninguna ideologia, pero si se lo kiero: y es que no nos manipulen con la politica.

  6. Pablo dice:

    “los politicos se empeñan en que nos centremos en nuestras diferencias y no en todo lo que nos une”. Suscribo al 100%.

    Independientemente de que existan o no “las dos Españas” (no olvidemos que esta expresión fue utilizada por Antonio Machado en el famoso “Españolito” para referirse a los dos bandos de la guerra civil, que también es importante señalarlo), lo que sí es evidente es que la agudización de las diferencias ideológicas y el clima de frustración que ello conlleva parecen ser una maniobra consciente de los partidos, pues no en vano tenemos un sistema esencialmente bipartidista en el que cada partido parece querer buscar “incondicionales” por medio de la radicalización. Y es que ese es para mí el problema: habrá un sano funcionamiento de la democracia mientras se alternen en el poder partidos próximos a lo que podríamos llamar “el centro” (con los obvios matices “de izquierdas” y “de derechas” en cada caso), pero ello implica también el “riesgo” para los políticos de que al ser más difusas las diferencias entre los partidos los votos “de centro” puedan variar constantemente. Parece como si los dos partidos mayoritarios (siempre bajo mi punto de vista subjetivo) hubieran decidido curarse en salud y convertirse en partidos “más de izquierdas” y “más de derechas” (no olvidemos que los extremos son por definición excluyentes) y conseguir así un número delimitado de adeptos con los que imponerse el uno al otro. Es por todo esto que la situación política de este país me parece absolutamente lamentable, pero eso es harina de otro costal.

    En lo que se refiere a la Corona, recuerdo que hace algunos meses encontré en un pasillo de la Universidad un panfleto escrito por partidarios del radicalismo de izquierdas en el que se afirmaba algo así como que “el papel del rey había quedado claro en el Cumbre Iberoamericana -recordemos el famoso “¿por qué no te callas?”- cuando se aplaudió el hecho de que un rey impuesto por un dictador mandase callar a un presidente electo” (las palabras no son exactas, lógicamente, pero sí bastante aproximadas). Lo curioso de todo esto es que determinados individuos se amparen en la libertad de expresión propia de toda democracia para defender ideas que en esencia son contrarias a la misma (quema de fotos incluída), al tiempo que denigran a la persona -sí señores, don Juan Carlos- a la que le debemos la democracia en este país. Abajo nuestros políticos y viva don Juan Carlos.

  7. Llamadme pelota, pero qué lujo es contar con comentaristas como vosotros, gente. 😀

    La explicación de Pablo sobre el fenómeno enunciado por Laura es sencillamente la más clarificadora que he escuchado al respecto. Totalmente de acuerdo, punto por punto. Como las grandes empresas, a la política le ha tocado seguir la estrategia de diferenciación. Y así nos tienen. Fritos y desencantados. A la generación de la democracia.

    Comparto contigo lo de la independencia partidista Laura. Cada uno tenemos nuestras ideas, claro. Pero creo que es importante no cerrarse a ninguna. Es importante conocer y escuchar. Creo que es sano el mero hecho de poder moverse a lo largo de la grisácea línea que separa las ideologías de los partidos democráticos. Lo que otros llamarían despectivamente “chaqueterismo”, claro. Aquellos que son de un partido político como son de un equipo de fútbol. Por costumbre, afición, sentimiento o colores: Sin razonar y sin interés por hacerlo. Y conozco unos cuantos.

    Y en cuanto a los que desean fervientemente la III República como “Solución De Todos Los Males, Marca Acme”, desengañaos: El problema no es que el Jefe de Estado sea un Rey (con su Familia Real) o un Presidente de la República. Y la diferencia es que un Rey está avocado a no declararse públicamente a favor de una u otra opción política, mientras que el Presidente de la República pertenece a un partido político. Es un político. Mientras lo sigan haciendo bien, creo que la neutral figura del Rey es a la par un elemento unificador de estos a menudo desgraciados territorios que llamamos España, y el mejor equipo diplomático que podríamos desear. Por no hablar de la tradición histórica española en torno a la monarquía y de la especial vinculación con los países sud- y centroamericanos con los que compartimos lengua, pasado y -por qué no- futuro común. No deja de ser curioso cómo muchos hispanoamericanos aprecian más al Rey de España (como lejana segunda Patria) de lo que lo apreciamos los propios españoles. Pero supongo que está en la propia naturaleza humana: Nadie aprecia verdaderamente lo que tiene hasta que lo pierde.

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