Regreso al Siglo de Oro

Trasegando de lo bueno en un bodegón de puntapié en una calle cualquiera de una villa del Siglo de Oro. - Ilustración de Joan Mundet.

Desde un tiempo a esta parte los aficionados a los siglos XVI y XVII podemos estar bastante satisfechos, y es que, sin llegar a constituir la típica avalancha de productos derivados que suscitan temáticas más “mainstream”, venimos recibiendo con un continuo goteo diversos productos relacionados con esta época que tanto nos fascina a algunos. Algunos de ellos con más fortuna que otros, pero algo es algo, dijo un calvo.

La Conjura de El Escorial.Así pues y en cuanto al cine, al estreno de Alatriste siguió el de Apocalypto, acompañado de otras películas recientes como las últimas entregas de Piratas del Caribe (II y III), el sinsentido de La dama boba, Miguel y William, la leyendanegrista y panfletaria Elizabeth: La edad de oro, La ronda de noche y Las hermanas Bolena, entre otras; y ayer mismo La Conjura de El Escorial. E incluso en el apartado de series encontramos la entretenida aunque fantasiosa en sus formas Los Tudor, cuya primera temporada ha sido recientemente emitida por Canal+ y su segunda se halla por llegar. No está nada mal para un par de años, sobre todo teniendo en cuenta los futuros proyectos de Solomon Kane (basada en el homónimo personaje de cómic) y Conquistador (sobre la vida de Hernán Cortés). Así que podríamos decir que, de alguna manera, el Siglo de Oro (o más propiamente los Siglos de Oro) está de moda.

Ladrones de Tinta, de Alfonso Mateo-Sagasta.Y no sólo en el cine, pues podríamos hablar de los recientes “primos” literarios que le han salido al capitán Alatriste, como el Isidoro Montemayor de las novelas Ladrones de Tinta y El gabinete de las maravillas, de Alfonso Mateo-Sagasta, el Pedro Capablanca de El manuscrito Calderón y El ritual de las doncellas, de José Calvo Poyato, o el Forcada de El secreto de la Reina Virgen – Forcada: un espía español al servicio de Felipe II, de Carlos Carnicer. Por no mencionar otros libros temáticos como el magnífico Tercios de España: La infantería legendaria, Una pica en Flandes: La epopeya del Camino Español, El Gran Capitán: Gonzalo Fernández de Córdoba, El ejército español en la Guerra de los 30 Años; o La aventura de los conquistadores, del reciente y desgraciadamente fallecido Juan Antonio Cebrián. U otras obras como Tierra Firme: La vida extraordinaria de Martín Ojo de Plata, de Matilde Asensi; el librojuego El oro y el acero, de Ricard Ibáñez; El Rey de las Almadrabas, de Carlos Algora Alba; El castellano de Flandes, de Enrique Martínez Ruíz; Centauros, de Alberto Vázquez-Figueroa; o incluso otras obras “menores”, como El conquistador, de Federico Andahazi; o Los ídolos bárbaros, de Archange Morelli, entre otras.

En esta línea, haré un par de recomendaciones y algún comentario:

– Sobre La Conjura de El Escorial: Yendo a contracorriente de la crítica mayoritaria, voy a recomendaros esta interesante película. Entramadas conspiraciones cortesanas se entreveran con el devenir diario de las clases menos pudientes ofreciendo un refrescante lienzo salpicado de pinceladas y guiños sobre cómo se vivía en la época. Mejorable, por supuesto, pero entretenida y digna de verse. A destacar Juanjo Puigcorbé y su Felipe II y al -al menos para mí- desconocido Jürgen Prochnow en sus papel del veterano de Flandes y alguacil Espinosa.

Un imperio en cuyos dominios no se ponía el sol… ]

– Sobre El pícaro: Recientemente he podido disfrutar de esta serie realizada por TVE en 1974, y no puedo sino recomendarla a los amantes de la época que retrata y a aquellos que deseen conocerla un poco mejor, al menos en lo que al ámbito de la picaresca y del mal (o peor) vivir se refiere. Me ha sorprendido gratamente, pues a pesar de que se notan los años transcurridos desde su grabación, el guión -de carácter claramente teatral y basado en textos de la época- está muy bien hilado (en la mayoría de los capítulos) y la labor interpretativa de Fernando Fernán Gómez es sobresaliente, amén de la inesperada -y grata- sorpresa de encontrarte con grandes actores españoles (como Juan Diego o Luis Varela) con 34 años menos.

Fernando Fernán Gómez introduciendo genialmente la serie en el primer capítulo. ]

– Respecto a Águila Roja: A todas luces TVE busca sorprendernos este próximo otoño con una serie de época cuyo héroe es un tanto particular, pues se trata de una suerte de mixtura entre El Zorro y Batman, un justiciero diecisietesco con trazas de ninja que, katana en mano (¡Ah, el horror!) tratará de socorrer a los débiles. Como conocedor y practicante de la esgrima de la época, mi mente chirría ante tamaño despropósito (y no es que las katanas no existieran ya entonces, pues lo hacían desde el siglo X, y cabe dentro de lo posible que alguien que la manejara llegase desde el lejano Cipango hasta la Villa y Corte de las Españas); pero otra parte de mi ser razona que, quién sabe, igual la serie hasta se deja ver y colabore a seguir despertando y manteniendo el interés por la época y crear productos en ella ambientados, si Murphy quisiera. Así que cruzo los dedos por esta aventura, esperando no tener que rasgarnos las vestiduras y ofreciéndole el beneficio de la duda. Y también toco madera, que toda ayuda le va a resultar poca, a lo que parece.

[ Noticia y vídeo sobre la serie / Cortinilla publicitaria ]

 


[El bardo de la Ciudadela recomienda]
→ Y regresando, regresando… regresemos al Descubrimiento.

Tema: BSO “1492: La conquista del paraíso” – Vangelis – Columbus Theme.

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7 respuestas a Regreso al Siglo de Oro

  1. Erekibeon dice:

    Qué vista tiene usted, Sr. Conde. Yo soy incapaz de distinguir si es una katana o no… pero de todos modos muy mal tienen que hacerlo para que no me enganche a la serie de Águila Roja. Pardiez, ¡si hasta me vi diez o doce episodios del culebrón de “El Zorro! Cosa que lamento profundamente, por cierto. Todavía estoy tratando de recuperar la COR perdida…

  2. El cine español, cuando actúa objetivamente y no bajo unas siglas políticas, demuestra su buen nivel técnico. Yo me conformo con que el cine español siga la estela de Alatriste en cuanto al afán de realismo y fidelidad histórica.

    Saludos.

  3. Muy buenas a ambos,

    – Para Erikebeon: Bueno, la verdad es que no caté la katana a vista de lince, sino que la iba buscando, pues ya había leído sobre ella. ^_^U Aunque soy de la misma opinión que vuestra merced, que aunque sea medianamente mediocre la habré de ver, pues Siglo de Oro es… Y sí, la verdad es que algún que otro capítulo de la infame “La Rosa y la Espada” si que cayeron el verano pasado, para que nos vamos a engañar. Sea por las chavalas y las roperas. 😉

    – Para Andrés Álvarez: Coincido plenamente con tu opinión. Es más, yo fui de los -pocos, parece- que disfruté con “Alatriste”, incluso siendo seguidor acérrimo del personaje y sus andanzas (los mal ultras en contra de la película están precisamente entre sus seguidores); aunque reconozco que adolece de cierto desorden en el guión, pero por lo demás se trata de una gran película, amén de una de las poquísimas que tratan aspectos como por ejemplo la esgrima de una forma realista (nada de cling, cling, clang, cling, voltereta, zis, zas, y 5 minutos de duelo chocando las hojas de plano). Ojalá sigan su estela en esos aspectos, sí.

  4. Pues entonces ya somos dos los que disfrutamos con Alatriste. Coincido contigo en lo referido al guión, que a mí me pareció demasiado descentrado en la articulación general del hilo argumental de la película aunque, también es cierto, a costa de profundizar con ahínco en cada escena y en los personajes.

    Saludos.

  5. Ray dice:

    Contando con que es serie, y no película, que lo que prima es la audiencia, y no el rigor… empeño (y mucho esfuerzo) se está poniendo en que Águila Roja salga adelante.
    Saludos cordiales

  6. Muy buenas,

    – Andres Álvarez: Totalmente de acuerdo, punto por punto. Desde luego es un gran paaso adelante… esperemos que sigan su estela en lo bueno y aprendan de los errores.

    – Ray: Bienvenido a la Ciudadela. Bueno, discrepo respecto a lo que dices, aunque entiendo a qué te refieres. El hecho de que se trate de una serie y no de una película no es motivo para que el rigor pierda primacía (hay grandes series históricas con un nivel de rigor bastante elevado -Roma, p.ej., pese a que se permite ciertas concesiones, algo inevitable por otra parte-), pese a que la audiencia sea importante; desgraciadamente en la práctica supongo que acaba siendo así, lo que vende, manda. En cualquier caso aún no he visto “Águila Roja”, aunque la acabaré viendo, y sé que la disfrutaré, pero no como una serie historicista, sino como una serie de aventuras-fantástica con transfondo pseudo-histórico. No hay nada más importante que ir al cine o ver la tele sabiendo exactamente lo que te puedes esperar… lo contrario es llevarse a engaño uno mismo.

  7. Ey dice:

    Solomon Kane no es (solo) un personaje de cómic, es un personaje de los relatos de Robert E. Howard.

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