Yes We Can – O por qué en España no podemos

John McCain & Barack Obama.

Mucho se ha hablado y aún mucho más se va a hablar sobre el resultado de las recientes elecciones presidenciales en Estados Unidos. Así pues, dejaremos los análisis de política internacional a los expertos, y que gente mucho más cualificada para ello que yo desgrane declaración a declaración, promesa a promesa, el futuro próximo de la nación que -al menos hasta ahora- ha venido siendo el Imperio (como en su momento lo fue el Romano, el Español, el Británico, etc.). Baste con decir al respecto del vencedor que me alegro profundamente de su elección y del enfervorizado entusiamo que ha levantado entre el pueblo estadounidense (hecho que se ha visto manifestado en la altísima participación, de casi 2/3 del total del electorado). Tanto por su carácter, como por su agenda, como por el símbolo que supone, me alegro de que Barack Obama haya logrado alcanzar la Casa Blanca.

Pero hoy quería haceros llegar una reflexión que me sobrevino viendo las imágenes del discurso de derrota y felicitación de John McCain al presidente electo, y las implicaciones que del mismo de derivaban. Quedé sorprendidísimo con el tremendo ejemplo de buen comportamiento y elegancia democrática ejercido por ambos candidatos, pero sobre todo por este último. Especialmente significativo me resulta el momento en que McCain anuncia a su público (eminentemente republicano, como es de esperar) que acaba de hablar telefónicamente con su contrincante para felicitarle, y ante la mención del mismo la masa comienza un abucheo; nada nuevo bajo el sol, hasta aquí. Pero la sorpresa llega cuando McCain, con ademán sincero, pide a su público el respeto a la figura de su contrincante, del vencedor. Obama ya no es el enemigo, no es un candidato: Ahora ya es una institución, y por lo tanto merece todo su respeto.

McCain admitiendo la derrota – Especial atención a partir de 0:20. ]

Y es viendo estas imágenes, estupefacto, cuando me viene a la cabeza una situación parecida, relativamente reciente y en otro país, pero igualmente con un candidato vencido situado políticamente más a la derecha que su oponente vencedor anunciando a sus seguidores que esta vez no pudo ser, y que acaba de felicitarlo telefónicamente. De nuevo abucheos ante su mención. Pero esta vez no hay ademán elegante, mano alzada pidiendo por favor respeto al oponente. No. El “otro” sigue siendo el enemigo, y si es la masa la que lo corea, oyes, no seré yo quién la detenga. Sonrisa atravesada y con mala leche en el rostro del candidato vencido y en el de su colega. Gritos de mal gusto (“un bote, dos botes, socialista el que no bote”) y petición al candidato vencido de que bote. Y ante mi sorprendida mirada, ese político que pierde las formas (no vayan a decir que él no es humano ni enrollado) y que bota, por supuesto. Y por qué no, la elegancia democrática y el respeto institucional están sobrevalorados, pensará Rajoy. Zapatero el que no bote.

Una de las muchas lecciones que nos quedan por aprender en España.

Mariano Rajoy ¿admitiendo la derrota? – Especial atención a partir de 0:50. ]

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[El bardo de la Ciudadela recomienda] → Para ponerse un poco estadounidenses…

Tema: Himno Nacional de Estados Unidos

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6 respuestas a Yes We Can – O por qué en España no podemos

  1. erekibeon dice:

    Lo curioso, señor Conde, es que éste fue el mismo comentario que nos surgió a mi Reina y a mí cuando vimos el discurso de McCain. Pero claro, con estos videos delante la sangre se altera mucho más, jajjaja.

    Desde hace algún tiempo sabemos que tenemos una clase política paupérrima, que desde los tiempos de la Transición cada vez va a peor. No están acostumbrados a asumir sus errores, ni a dimitir por ellos. Nunca felicitarán al adversario por tomar decisiones acertadas, y nunca renunciarán a subirse el sueldo en cada nueva legislatura.

    Vamos, que a uno le dan ganas de hacer un Cinco de Noviembre en condiciones (remember, remember 😉 ), si no fuera porque sabemos que el Congreso está casi siempre vacío de estos caraduras.

  2. Elenita dice:

    Y qué me dices de la primera rueda de prensa como presidente electo que ha dado Obama???

    “America only has one president at a time. And right now, this is President Bush.”

    Con un par.

  3. Juan Diego dice:

    He seguido más o menos la campaña en EEUU (para muchos, el demonio de Occidente) y he vuelto a comprobar el abismo en cuanto a la calidad de la democracia que existe entre la nuestra y aquélla. Creo que la diferencia esencial está no en los políticos sino en las sociedades en sí. Estarás de acuerdo conmigo en que en EEUU existe el concepto de país, de nación, de unidad en definitiva. Todos sienten que comparten un proyecto común y, a pesar de las diferencias, saben que todos son ante todo estadounidenses. Recordemos eso de “A partir de ahora no hay estados rojos ni azules. Ahora sólo existen los Estados Unidos de América”. Por el contrario, aquí nos da vergüenza hablar de patriotismo (qué te voy a contar a ti), de valores, de historia… A la mínima de cambio aparece el franquismo como tema recurrente. De este tema hemos hablado muchas veces y seguramente un comentario en un blog no sea el mejor lugar para seguir profundizando. Lo cierto es que ni Rajoy es McCain, ni Zapatero es Obama, ni, muy a mi pesar, la calidad democrática en España es la de EEUU. Personalmente, en estas elecciones he disfrutado mucho y las he llegado a vivir intensamente. Había que verme en la noche electoral enganchado a la radio, jejeje. Un abrazo y cuídate.

  4. Muy buenas don Juan Diego,

    Siempre un placer tenerte zascandileando por aquí. 😉

    En cuanto al tema… Pues sí, eso que comentas es cierto, y sabes que lo comparto. EE.UU., dada su reciente Historia (que prácticamente es toda la que tiene, la Historia reciente) tiene, pese a la diversidad y pluralidad social existente, un profundo autoconvencimiento de sí misma como nación. Y en nuestro país, precisamente por nuestra Historia reciente (que no es ni con mucho toda nuestra Historia), tenemos todo lo contrario. Y tiempo que nos queda, me parece, para superar según qué cosas y dejar de tirar unos a otros los trastos a la cabeza, y hablar de según qué temas sin que los de aquél color te digan aquello, y los del otro lo de más allá. Entre aqueos y troyanos, como dijo aquél. ^_^U

    Y aunque también es cierto lo que comentas de que la diferencia esencial está en las sociedades, no menos importante es el factor de la clase política. Pues los políticos no son sino personas de dicha sociedad, pero que además tienen capacidad de “generar influencias sociales”; esto es, dado que son personajes de cierta relevancia pública y con capacidad de decisión sobre múltiples aspectos que acaban incidiendo en los ciudadanos, en las personas, acaban “generando carácter social”. Y sinceramente, creo que estamos en un vicioso círculo sociedad-políticos-sociedad de encanallamiento. Hay personas honestas y con buenas intenciones que de verdad creen en lo que hacen y podrían salvarse de la hoguera, pero son los menos, me temo.

    En cualquier caso, me alegro de que hayas seguido y disfrutado de las elecciones: Actitudes como ésas son las que generan un “electorado de calidad”. 😉

    Un abrazo Juan Diego, cuídate.

  5. ¡Pardiez, que con el tiempo que hacía que no comentaba, acabo de darme cuenta que me dejaba sendos comentarios de doña Elenita y Maese Erekibeon sin contestar! ¡Tremenda desfachatez la mía! Ruego acepten mis disculpas 😉

    – Elenita: Dicha afirmación da mucho a entender de la calidad personal y política de la persona que la emite, decididamente. Espero no equivocarme, Elenita, pero creo que se aproximan buenos tiempos para las relaciones internacionales. O, al menos, algo mejores.

    – Erekibeon: Tal que así, caballero. Ese tipo de comportamientos cívicos y demostraciones de honestidad y responsabilidad política es lo que cabría esperar de una buena clase política. Y vale, cierto es que tal cosa puede que no exista como tal en ningún lugar de este plano de existencia, de acuerdo… Pero no es menos cierto que en algunos lugares se aproximan más que en otros. Y no quiero señalar. 😉

    Jajaja, y me ha encantado la referencia: “Remember, remember, the fifth of November…” ¿Estilo Guy Fawkes o estilo V de Vendetta? Bueno, todo es ponerse… xDD

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